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lunes, 15 de febrero de 2010

La Última Cena



El otro día, en clase de teoría de la Comunicación Audiovisual se presentó este tema como eje central de debate: La representación de La Última Cena de Da Vinci en una campaña publicitaria de una marca de moda. La imagen era la de unas chicas, vestidas con ropa de la marca,en la misma situación en la que Jesús y sus apóstoles se encuentran en dicho cuadro. Pues bien, dicha imágen, cuando se hizo pública (coincidiendo con la moda del Código Da Vinci) provocó gran revuelo en las masas, especialmente en Milán donde llegó a juicio. Que si era una ofensa pues utilizaba una imágen fundadora de la fe con fines comerciales, que si se presentaba a las mujeres en posoción lasciva, que si una besaba el pecho de un hombre (el hombre está en el mismo sitio en el que se encuentra el apóstol Juan en el cuadro o, según el citado libro, María Magdalena). Bien, veamos la imágen:



¿Dónde están las posiciones lascivas y, lo que más me intriga, a qué hombre están besando? Salvo él, todas mantienen la misma pose del personaje que representan. ¿Fines comerciales? ¿Cuánto dinero podrá haber sacado la Iglesia de la reproducción y venta de la obra original? En lo referente a la "imagen fundadora de la fe", ¿acaso no existe la fe cristiana desde mucho antes de que Leonardo pintara esta obra?

Nuestra profesora afirmaba que la imágen tiene gran fuerza en el cerebro humano. Asociamos gran número de valores y creencias a ciertos símbolos e imágenes. ¿Quién no piensa en esta famosa obra cuando se habla de la última cena de Cristo? Es por esto que se levante tanto revuelo por la imágen.

Pero, ¿qué me decís de esto?






Estas reproducciones salen al buscar en Google la última cena y sin duda son mucho más irreverentes que cambiar de sexo a los miembros ahí representados. ¿Tal vez no hayan tenido una difusión tan mediática? Pues, ¿qué me decís de estas imágenes promocionales?






Un mafiosos en el puesto de jesús y los apóstoles, un médico en la posición de Cristo... Esto se ha visto en diversos medios públicos y no ha causado tanto revuelo. Este tipo de cosas me hace preguntarme por la naturaleza del ser humano. ¿De verdad ofende esa imágen o es sólo ganas de llamar la atención por parte de los "afectados"? Al menos ganas de ganar dinero había pues nuestra maestra nos leyó lo que reclamaban las comunidades cristianas que ponían la denuncia y eran miles de euros (no recuerdo la cantidad pero no era poco).

En fin, desde mi humilde punto de vista hay mucha hipocresía en este mundo y habría que saber ser un poquito menos intransigente, no se qué opinareis vosotros. Os dejo con otras divertidas reproducciones del célebre tentempié.








Y la mejor de todas

1 comentario:

Pablo dijo...

jajaja, hay un puñao!